¡LUCHEMOS POR COATEPEC!


El hallazgo de la plataforma prehispánica y la “Estela de Coatepec” en los predios de Campo Viejo y San Lucas no es solo un descubrimiento arqueológico, es un recordatorio de nuestra identidad milenaria. Hoy, nuestro patrimonio cultural se encuentra en una encrucijada o se protege como un legado invaluable o se pierde ante el avance voraz de intereses privados.


El llamado del Consejo Ciudadano para la Protección de Bienes Patrimoniales de Coatepec a la movilización social es el único escudo real. Si bien existe un eco positivo por parte de los tres niveles de gobierno -desde la Presidencia de la República hasta el Ayuntamiento-, la historia nos ha enseñado que, en política, del dicho al hecho hay mucho trecho. Las promesas de restauración y delimitación de tierras son palabras al viento si no van acompañadas de una vigilancia ciudadana feroz y constante.
La reticencia de algunos ciudadanos a compartir sus datos para la petición es comprensible en tiempos de desconfianza, pero es vital entender que nuestra voz, para tener peso legal frente a las autoridades, debe estar respaldada. La ley protege nuestra información. Lo que hoy está en riesgo de quedar desprotegido es nuestro pasado.
La conservación de nuestra historia no depende exclusivamente de la voluntad política, sino de la presión que nosotros, los coatepecanos, ejerzamos. No podemos permitir que nuestro patrimonio sea trasladado o destruido. El compromiso de las autoridades debe ser supervisado, no solo aplaudido.
La defensa de Coatepec empieza por un clic, por una firma, por un compromiso colectivo. No esperemos a que otros decidan por nuestra historia. Como ciudadanos que amamos esta tierra, nuestra obligación es pasar de la indignación a la acción tangible. El cambio nace de la unión; nosotros ya firmamos, y, ¿ustedes están listos para defender lo que nos pertenece?
Aquí lo pueden hacer https://forms.gle/5Y6YPhN3q8RSKPKx5
GOLES, BANDERAS Y PLAGAS
La reciente victoria del Tricolor en la Copa del Mundo 2026 ha despertado en México una euforia necesaria. El pase a octavos de final no solo es un resultado deportivo, es ese respiro que el mexicano busca para sentirse orgulloso y, por un instante, permitirnos soñar con el “y si sí”. En Coatepec, la pasión se desbordó en el parque Hidalgo cánticos como el “cielito lindo”, banderas y la dinámica “quiere volar” y el orgullo de la camiseta verde nos unieron en una sola voz.

Sin embargo, detrás de baños de espuma y la algarabía, quedó al descubierto una realidad que no podemos ignorar. Mientras los aficionados celebraban, una plaga de cucarachas se adueñaba de las jardineras del parque, transformando un espacio de convivencia familiar en un foco de insalubridad.

No podemos permitir que la negligencia administrativa empañe nuestra identidad ni ponga en riesgo nuestra salud. Es inaceptable que, en un espacio público donde abundan los puestos de comida y las familias se reúnen, las autoridades municipales tengan el programa de Control de Plagas Urbanas en el abandono.
La fiesta del fútbol es pasajera, pero la gestión de los espacios públicos debe ser permanente. Como ciudadanos, queremos un Coatepec que no solo sea digno de festejar, sino también digno y saludable para vivir. Que el triunfo de nuestra Selección sea el pretexto perfecto para recordarle al Ayuntamiento sus tareas pendientes.
Por hoy hasta aquí.