LAS ORQUÍDEAS EN LA IDENTIDAD CULTURAL DE LOS COATEPECANOS

ORQUIDEAS
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Jesús Javier Bonilla Palmeros

Cronista de Coatepec, Ver.

Abordar el tema de las orquídeas en la ciudad de Coatepec, Veracruz, implica acercarnos a una serie de manifestaciones culturales a través del tiempo, en el que diversas generaciones de coatepecanos articularon una relación simbólica y/o comercial en torno a las variedades de orquídeas que embellecen los jardines particulares de varias familias en la ciudad.

Uno de los referentes simbólicos vinculado a una variedad de orquídeas, lo encontramos en la tradición oral local, en específico la relación que establecieron los habitantes nahuas de “Coatepec Viejo”, en un mito indígena que ha trascendido a través del tiempo en el siguiente relato:

“Dicen que cuando fueron hechos los hombres, no comían maíz, sino se alimentaban con la miel que se encontraba en los “toritos”, porque antes floreaban hacia arriba y no abrían tanto, entonces siempre estaban llenos de miel y ese era el alimento de la gente, pero cuando los hombres comieron maíz por primera vez, los “toritos” empezaron a florear hacia abajo y se abrieron mucho sus pétalos, por eso ya nunca dieron más miel, sólo queda el perfume muy dulce del alimento que daban antes”.

Los “toritos” (Stanhopea tigrina) eran conocidos entre los grupos nahuas con el nombre de “Coatzontecomaxochitl, flor de cabeza de culebra”, de tal forma que lo relacionaron por sus aparentes colmillos y el florear por pares con la culebra en su acepción dual. En nuestro tiempo se originó otra versión a partir del florecimiento de la planta por pares de flores, rasgo que les permitió establecer una semejanza en relación con las cabezas de los bovinos que jalan la yunta, y justificaron los informantes su interpretación, al resaltar principalmente la cornamenta y los grandes ojos.

            La pervivencia de antiguos referentes simbólicos que determinaron la interrelación entre los seres de la naturaleza a través de los mitos, como es el caso del grupo nahua que dio origen al sentamiento del Coatepec prehispánico. Claro ejemplo de las asociaciones que establecieron las antiguas sociedades indígenas entre el ser humano, las plantas y animales, de tal forma que podemos detectar en los antiguos mitos, la pervivencia de las relaciones entre el hombre y el maíz como alimento básico hasta nuestros días. Razón por la cual proponemos considerar a los “toritos” como la flor emblemática de Coatepec, con base en el antiguo mito conservado hasta el presente en la tradición oral local.

Muchos jardines particulares en la ciudad de Coatepec albergan una gran cantidad de plantas de ornato, entre las cuales ocupan un lugar especial las orquídeas, y dan pie a la conformación de vistosas colecciones entre algunas familias, repertorios que se han enriquecido con el paso de los años al ser heredados entre las generaciones familiares.

A través del tiempo podemos reconocer con base en referencias orales, documentos y fotografías, algunos de los espacios que albergaron importantes colecciones, como es el caso del museo que existió al lado del puente de la Granja, un espació que incluía algunas piezas arqueológicas, antiguas imágenes religiosas y una amplia variedad de flores, entre las que se encontraban algunos tipos de orquídeas.

Hacia la última década del siglo XIX y los inicios del siglo XX, don Atilano Pérez introdujo en la región algunas plantas de ornato y flores, entre las que podemos mencionar determinadas variedades de camelias, azucenas, gardenias y orquídeas. Algunas de dichas variedades fueron sembradas en la hacienda de El Trianón, en aquel entonces propiedad de su suegro, a la par de la creación de dos jardines propiedad de don Atilano: La Providencia y Venecia, espacios donde se cultivaron gran cantidad de plantas de ornato para su comercialización en el país y el extranjero.

Don Atilano no sólo cultivó y distribuyó una diversidad de flores, también desarrolló toda una tendencia cultural entre los años 1886-1913, al incluir en sus fotografías de estudio, diversos tipos de flores en las manos de las damas que acudían a solicitar sus servicios fotográficos.

Don Atilano falleció en el mes de marzo de 1914 y la comercialización de las flores quedó en manos de sus hijas Eva, María Cristina y Rebeca Pérez López, tiempo después se integraría al negocio de las orquídeas su sobrino Jesús Gómez Pérez, quienes se dieron a la tarea de crear una amplia variedad de arreglos florales, entre los que las orquídeas ocupaban un importante lugar. Tanto don Atilano como sus hijas, sentaron las bases de una cultura en torno a las orquídeas en la ciudad de Coatepec. Identidad cultural que se fue cimentando a través del tiempo y alcanzó un importante lugar en la floricultura coatepecana. De tal manera que fue relevante la muestra de arreglos florales presentados por la familia Pérez López en la Feria de Xalapa hacia el año de 1934, y en la primera Feria del Café en 1948, evento en el que fue diseñado por las hermanas Pérez López, un gran arreglo floral en forma de canasta como parte de la decoración del espacio donde se desarrollaron los eventos artísticos.

Las personas entrevistadas en la década de 1990 mencionaban que uno de los regalos emblemáticos de Coatepec, era el obsequiar una orquídea de los invernaderos María Cristina, orquídeas que eran dispuestas con “mucha gracia” en un estuche de plástico transparente, en el que se incluía una pequeña capsula con agua preparada para mantener su lozanía mayor tiempo. También fueron muy apreciados entre las jóvenes quinceañeras y novias los bellísimos ramos de orquídeas del invernadero María Cristina.

Referencias bibliográficas

Bonilla Palmeros, Jesús Javier (2019), Historias y Leyendas de Coatepec, Veracruz, México, Sánchez y Gándara editores.

_________________________, (2021), Coatepec en los albores del siglo XX. Fotografías de Atilano Pérez, México, Sánchez y Gándara editores.

Entrevistas

Lucrecia Pedraza Benítez

Adelina Texon Guerrero

María del Carmen Gómez Pérez