Crónica Coatepecana

Los fotógrafos y sus obras en el devenir histórico de Coatepec: Arturo Flores Espinoza

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(Décima parte)

Uno de los artistas del lente que también dejaron un importante legado fotográfico en Coatepec, es don Arturo Flores Espinoza quien nació en la ciudad de Puebla el día 20 de octubre de 1886, fue hijo de don Antonio Flores y doña Otilia Espinoza. A la edad de 24 años se trasladó a la ciudad de Coatepec y en 1924 contrajo matrimonio con la señorita Guadalupe Rebolledo Gálvez, de cuya unión procrearon ocho hijos: Bertha, Arturo, Gretta, Leticia, Silvia, María Antonieta, Guadalupe y Gabriela. De todos sus hijos sólo Bertha y Arturo se interesaron en el arte de la fotografía, siendo Bertha quien prosiguió el trabajo de su señor padre en el estudio fotográfico de la calle de Jiménez del Campillo.

Don Arturo aprendió todo lo concerniente al arte de la fotografía en la ciudad de Puebla, y a inicios de la segunda década del siglo XX estableció su estudio fotográfico en la casa de las señoritas Angelina, Sara y María Hernández Vela, en el local que ocupa actualmente la Tienda Contino en Jiménez del Campillo número 10 de la ciudad de Coatepec. Años después cuando contrajo matrimonio, trasladó el estudio a la casa número 12 (hoy 16) de la misma calle ya citada, espacio donde se dedicó principalmente a realizar retratos; entre los que sobresalen las fotografías de personajes famosos de su época como: monseñor Rafael Guízar y Valencia, Francisca García Batlle “Pacona”, Josefina Castillo, y una diversidad de personajes que participaron activamente en obras de teatro locales para recaudar fondos en apoyo del Hospital de Caridad.

Sin temor a equivocarnos, se considera que el registro fotográfico de mayor importancia realizado por don Arturo, es el que corresponde a un evento relevante en la región y de gran trascendencia a nivel nacional, como lo fue el fusilamiento del general Arnulfo R. Gómez en el cementerio municipal un 5 de noviembre de 1927. Hecho que dejó profunda huella en la memoria histórica de los habitantes de la región, y del cual logramos recabar importantes datos sobre su desarrollo, junto con el relato de las hijas de don Arturo Flores quienes refieren pormenores de la participación de su señor padre:

“Ese día llegaron muy temprano varios soldados de las fuerzas federales a la casa de mi papá para que les acompañara hasta el panteón de la localidad y tomara las fotos del fusilamiento de los sentenciados por el Consejo de Guerra, a ser pasados por las armas, entonces se fue mi papá Arturo Flores con su asistente Antonio Lajud Chevel directo al panteón, ya en el lugar encontró al general solo y se le acercó con el pretexto de ofrecerle un cigarro, para entablar plática con él por unos minutos…acto seguido le ordenaron se formaran para cumplir la sentencia. Después del fusilamiento se vinieron con la escolta de soldados hasta el cuarto oscuro y entraron los soldados para cuidar el proceso de revelado, pero como no se veía nada por la oscuridad y mi papá sabía dónde se encontraba todo, pudo en la oscuridad esconder algunas impresiones, ya terminado el trabajo de revelado e impresión, los soldados recogieron fotos y placas que se llevaron como evidencia de la ejecución. Todo ello certificado por el licenciado Patricio García y Sedas…”

Continuará…

Referencia bibliográfica

Entrevista a las hermanas Silvia y Gabriela Flores Rebolledo en Coatepec, Ver., el día 30 de septiembre de 2015.

Bonilla Palmeros, Jesús Javier, “Reconocimiento al General Arnulfo R. Gómez por su sacrificio en defensa del antirreeleccionismo”, Semanario El Regional, publicado el sábado 3 de octubre del 2015, número 2045, p. 9, Coatepec. Ver.

 

 

 

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