SUS CLASES INSPIRAN… Y ASÍ FUERON INSPIRADOS

Agencia Reforma
Monterrey, NL 15 mayo 2026.- Cuatro docentes recuerdan a las personas y lecciones que marcaron su vocación y transformaron su manera de enseñar
A la directora con cariño
Una de las principales satisfacciones en los 47 años de carrera de la maestra María Guadalupe Briseño Sepúlveda es ver a sus alumnos convertidos en personas de bien, profesionistas exitosos y ciudadanos con valores.
“Encontrarme con ex alumnos que recuerdan una palabra de aliento, una enseñanza o un consejo y, por qué no, una que otra llamada de atención, es una de las mayores recompensas que puede recibir un maestro”, comenta quien es directora de la Secundaria Talentos Lic. Miguel Alemán Valdés.
Entre quienes la han inspirado está su maestra de primero de primaria, Margarita Durón.
“Gracias a ella tengo una bonita letra y el gusto por la lectura”, afirma.
“En la secundaria, Guadalupe Quintanilla, maestra que transmitió el amor a las matemáticas. Su forma de enseñar fue inspiradora para que fuera una de mis materias preferidas. Después me convertí en maestra de matemáticas en la secundaria”.
Ambas profesoras fueron muy disciplinadas, organizadas y siempre tenían una palabra de aliento.
“Esto sigue guiando mi labor docente y como directivo al frente de una institución escolar”, dice la maestra Guadalupe.
Lucia Samantha Ojeda Reyes fue una de sus alumnas.
“Ella creyó en mí, me brindó la seguridad que necesitaba y me enseñó a ver mis errores como oportunidades de mejora”, cuenta la también maestra.
“Sus palabras de aliento y su fe en mí marcaron profundamente mi camino”.
Mentor matemático
Por sus destacados resultados en competencias de matemáticas y ciencias cuando fue estudiante, César Gerardo Ramírez Guerrero fue invitado a fundar el club de ciencias de la Preparatoria No. 2 de la UANL.
Aunque se formó como licenciado en química industrial, se dedica a la docencia y a la preparación de jóvenes para competencias matemáticas.
“Ser docente es una profesión muy noble”, dice, “requiere de mucha paciencia, de mucha vocación y de mucho deseo de buscar el bienestar del prójimo”.
¿Hay algún maestro que a usted lo haya inspirado?
“Mi profesor Jesús, de química, en secundaria”, recuerda, “sin duda me hizo enamorarme de la ciencia, pero sobre todo, me enseñó el valor de la humildad, la humanidad en los errores y la amenidad durante la enseñanza”.
Con 12 años de servicio docente, César transforma la perspectiva de las matemáticas en sus estudiantes.
Uno de ellos es Ernesto Gadhiel Rodríguez Gallegos, quien recientemente ganó oro y puntaje perfecto en la Singapore and Asian Schools Math Olympiad (SASMO).
“Él ha formado estudiantes que venían de secundaria con un conocimiento general de matemáticas para convertirlo en una aspiración, en metas, sueños y propósitos”, comenta Ernesto sobre su mentor.
“Yo no era bueno en matemáticas, pero gracias a él me di cuenta de que las matemáticas es un mundo muy, muy grande, en el cual es divertido analizar, pensar y resolver cada problema que se nos ponga delante”.
Con su magia
Denisse Llerena Lozano recuerda el día en que su mamá le dijo que había una sorpresa para ella en su habitación: un enorme pizarrón verde con un moño y varias cajas de gises blancos y de colores.
“Para mí fue magia”, cuenta.
“Desde ese día mis tardes cambiaron.
Todos los días llegaba a casa a repetir las clases que había tenido en la escuela.
Mi mamá siempre cuenta que, incluso, hablaba con la misma voz y expresiones de mis maestras.
“Fue el inicio de algo que, sin darme cuenta, se estaba convirtiendo en mi vocación”.
Miss Denisse, como muchos la conocen en el Interamerican School, donde trabaja, tiene casi 20 años de servicio docente.
“Es muy linda, muy amable, muy cariñosa, no regañaba mucho”, cuenta Elisa Pérez Franco, ahora de 12 años de edad y quien fue su alumna.
“Creo que es buena maestra porque tiene paciencia y se ve que le gustan mucho los niños”.
Ahora, Denisse es coordinadora de preescolar y una líder preocupada por el bienestar de su equipo.
“Ellas son quienes pasan sus fines de semana buscando el material perfecto y pensando en lo que a cada uno de sus alumnos les gusta más”, reflexiona, “las que celebran cada pequeño logro de ellos como si fuera propio y las que, con una sonrisa, les preguntan cada mañana:
¿Cómo te sientes hoy?”
¿Alguien que la haya inspirado con sus enseñanzas?
“¡Claro! Miss Maritza, en Kinder 1, y Miss Edith, en Kinder 3, ambas del Colegio Inglés”, responde.
“Me hicieron sentir querida, segura y feliz de estar ahí, y creo que justamente eso es lo que nunca se olvida de una maestra”.
Sentirse escuchado y comprendido es lo que los alumnos necesitan hoy.
“Hoy las maestras no únicamente enseñamos contenidos; también escuchamos, acompañamos, contenemos emociones, ayudamos a resolver conflictos y buscamos fortalecer la seguridad y autoestima de cada niño”, expresa.
“Lograr ese equilibrio requiere muchísima empatía, preparación, paciencia y vocación”.
Gran Impulsor
Edwin Del Ángel fue primer lugar de su generación al graduarse del Conalep.
Actualmente, realiza los trámites para ir de intercambio a Francia.
Nada de esto sería posible, cuenta este joven estudiante de la Universidad Tecnológica Bilingüe Franco Mexicana, en Juárez, sin la motivación del profesor Héctor Orozco Márquez, cuando era su alumno en tercer grado en la secundaria Astolfo Maldonado Leal No. 4, también en Juárez.
“Sus palabras fueron de gran apoyo para continuar estudiando”, relata, “porque yo ya no quería estudiar. Me sentía solo, sin motivación.
“El profe Héctor se entera de eso y me dice: ‘¿Cómo es posible que tú ya no vas a estudiar? No, no, no. Vamos a arreglar eso’. Él me asesoró. Me ayudó, me alentó”.
Con 25 años como maestro, Héctor es conocido en su comunidad educativa por ayudar a sus alumnos en la búsqueda de opciones de prepas o universidades, orientarlos y auxiliarlos en trámites.
“Al no contar yo en mi época de estudiante con una real orientación vocacional”, explica el profesor.
“Me di a la tarea de apoyar a los alumnos en cosas que pueden parecer sencillas, como diferenciar entre una prepa técnica y una regular, o la forma de realizar el proceso de preinscripción al examen de ingreso”.
Su inspiración, responde en entrevista, está cimentada en dos pilares familiares.
“Quien me sigue inspirando y de quien aprendo día con día es del director Carlos Alberto Orozco Márquez, uno de mis cuatro hermanos mayores: un maestro entregado, comprometido y con quien comparto este amor por la docencia.
“Y en mi infancia, sin duda alguna, y sin ser maestra, mi mamá, por la paciencia, el cariño y el amor que me hacía sentir cuando se sentaba conmigo a realizar alguna tarea, y me enseñaba poesías”.
Desde el 16 de abril, el maestro Héctor es subdirector en la Secundaria No. 4 Nueva Creación, en Pesquería.